Oí al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, diciendo:

«Quien de vosotros vea una mala acción, que la cambie con su mano, si no pudiera con su lengua, y si no pudiera, entonces en su corazón, y esto es lo más débil de la fe».

Lo transmitió Muslim.

99 nombres de Allah

Islam y Musulmanes de Costa Rica

¿Qué piensas del Islam?

domingo, 11 de septiembre de 2016

¿Feliz Eid al adha?

"Assalamu alaikum. Espero que todos se encuentren bien y gozando de las mejores bendiciones.
Siento la larga ausencia, pero ya me va quedando poco inshallah para volver a participar.

Ahora llega la época del sacrificio de animales y la peregrinación y he estado haciendo cuentas y me salen una serie de datos curiosos. Las cuentas están basadas en lo mínimo, es decir, probablemente la realidad represente muchas veces la cantidad de esta cuenta.

El número de peregrinos anuales de acuerdo a las autoridades saudíes se acerca a los 7 millones, lo dejaremos en 6 millones. Más de millón y medio hacen el Hayy y cerca de cinco millones hacen la ´Umrah.

El coste medio del viaje es de 5000 dólares, dependiendo del país origen, unos gastan mucho más y otros menos.

Por lo tanto el gasto anual en peregrinación asciende como mínimo a 30.000.000.000 millones de dólares cada año.

En cuanto al sacrificio. El coste medio de los animales, tanto de camellos, vacas, cordero, ovejas, etc... es de 150 dólares. Si asumimos que tan sólo 150 millones de musulmanes alrededor del mundo de los 1500 millones que hay sacrificara un animal, no sólo nos sale que se han sacrificado 150.000.000 de animales sino que además se ha gastado 22.500.000.000 de dólares.

Es decir, que entre la peregrinación y el sacrificio obtenemos la escalofriante cifra de más de 50.000.000.000 de dólares.

Añadimos a eso tan sólo un datos más, en los últimos 20 años se han construido mucho más de 10.000 mezquitas con costes que superan con creces los 10.000.000 de dólares, lo que da una cifra de 100.000.000.000 de dólares si la dividimos entre 20 nos da 5000.000.000 de dólares anuales. es decir entre mezquitas, peregrinos y sacrificio de animales estamos hablando de más 55.000.000.000 de dólares anuales.

Sólo se ha mencionado tres simples elementos relacionados con la religión, sin incluir el Zakat, la caridad y demás.

Ahora bien, ¿Cómo se explica que se gaste en los ritos más de 55.000.000.000 de dólares anuales en el mundo musulmán siendo que la mayoría de estos países se encuentra entre los más pobres del mundo? además de ser donde menos formación, producción cultural y científica hay.

Son tan sólo unas preguntas que me han surgido debido a estos datos, es decir, la relación entre el significado de los rituales para el clero y los objetivos del Mensaje del Corán. En otras palabras ¿Qué impacto tendría esa cantidad anual entre las personas más necesitadas en el mundo? ;)

Salam."

H. L.

martes, 6 de septiembre de 2016

¡No le permitan a niños sirios entrar a Costa Rica!

¡No le permitan a niños sirios entrar a Costa Rica!

Migración de Costa Rica le ha negado la visa que a solicitud del primo y con el consentimiento de los padres de un niño sirio de 13 años de edad han solicitado para buscarle un mejor futuro en una zona devastada por la guerra.
Los pretextos y excusas resultan bastante absurdos e ignominiosos, porque no hay otra manera de decirlo, debido según ellos a:
- Que aunque los padres dieron permiso no renunciaron a la patria potestad.
- Que el familiar no tiene lazos sanguíneos directos.
- Que se debía solicitar una récord delictivo ante las autoridades judiciales Sirias.
- Que no se podía probar que de verdad el niño viniera a vivir con el primo.
- Que se está "protegiendo" al menor.
Y muchos Bla, Bla, Bla para justificar lo injustificable: la irremediable muerte de un inocente.
Porque todos sabemos lo que le espera a un niño en ese país: morir bajo escombros de bombardeos, ahogarse en la travesía al tomar algún bote en el mediterráneo o vivir la "no vida" de las zonas de guerra.
Está claro que a nuestros gobiernos lo que menos les interesa es el bien común sino el económico ya que, basta observar cómo la gente "pudiente" puede hacer y deshacer con nuestro sistema y corruptos funcionarios lo que le venga en gana.
El claro mensaje que la Dirección de Migración y Extranjería envía a quienes desean realizar los trámites apegados a la ley resulta contundente: mejor ingrese como ilegal y sin papeles por cualquiera de nuestras fronteras, le ofreceremos comida, bebida y refugio para quedar ante la mirada internacional como "piadosos anfitriones" que necesitan fondos y donaciones urgentes (que luego obviamente se perderán o aprovecharán en cualquier otra cosa) para acabar con la injusta inmigración y efectos de la guerra.
Aunque debo reconocer y muy a mi pesar que negar la visa al niño sirio tal vez ha sido lo mejor que Costa Rica ha hecho por él debido a vorágine y endémica epidemia de violencia que mata a nuestros infantes cada día y en donde un sistema judicial alcahueta e inoperante deja por la libre al victimario y encarcela en sus propias casas a las víctimas.
¡Mejor no vengas niño sirio!, aquí sólo te espera impunidad y ayudarías a aumentar los presupuestos de las fallidas instituciones creadas para protegerte que se convirtieron en grandes elefantes blancos que solo resultan eficientes cuando el caso sale a la luz pública y se vuelve mediático.
Si bien es cierto querido niño, en Costa Rica puede que no mueras ahogado por las saladas aguas de nuestros mares, instituciones inoperantes como el PANI asfixiaran con burocracia y trámites negligentes a quienes deseen ayudarte y también terminarás ahogado en la más cruel ignominia.
¡Quédate en tu otrora bello país porque el nuestro jamás alzará la voz contra las potencias "amigas" que ayudaron a destruirlo!
¡Continúa con padres que te aman y protegen aún a costa de sacrificar lo que más aman: tenerte a su lado!
¡Por favor niño sirio, no vengas a Costa Rica!

Rashida Jenny Torres
Musulmana costarricense.

martes, 2 de agosto de 2016

Acompañando a mis hermanos católicos en la romería.

Ayer decidí pasar del saludo de paz y cordialidad hacia mis hermanos católicos por la celebración y Romería hacia Cartago en honor a la Virgen de los Angeles (Patrona de Costa Rica) y realizar yo misma la caminata hasta el santuario.
Necesitaba saber si podía hacer la diferencia y demostrar que existimos muchos musulmanes conscientes que en vez de quemar puentes, preferimos construirlos.
Salí desde la capital San José y tardé 6 horas en realizar el trayecto de unos 20 km.
Nadie me ofendió, maltrató ni realizó mal gesto alguno durante la travesía, ¡todo lo contrario!
A lo largo del camino las personas me obsequiaron agua, refrescos, algunos dulces, café y el famoso "cofal" para masajes en los músculos.
Al llegar al centro de la ciudad, un espectacular juego de pólvora nos recibió. Para tratar de acercarme y realizar mis oraciones correspondientes en un lugar algo despejado, varias personas me ayudaron a bajar gradas ya tomada de la mano puesto que enfriarme de repente me dificultaba continuar.
Tanto durante el trayecto como al llegar, pude externar mi mensaje de paz, solidaridad y respeto a los católicos.
Usé un hijab que mi hijo trajo de Francia en honor a todas las víctimas de las atrocidades cometidas por extremistas que utilizando nuestro fe sólo desean saciar sus más bajos instintos y perversiones.
Pedí perdón a la gente por los crímenes que cometen musulmanes fanáticos en cualquier lugar del mundo; la gente me abrazó y besó  de la manera más cordial.
Hoy, con músculos adoloridos pero el corazón alegre, le agradezco a Dios la oportunidad de iluminarme de tal manera para caminar hasta allá y poder externar lo que pensamos tantos musulmanes pero que por lo general no tenemos manera de demostrar de manera fehaciente.
Me maravilló el extremo orden, limpieza y piedad que logré constatar a lo largo del camino.
Le pedí a algunos musulmanes conocidos que me acompañaran, sin embargo, se les paró el pelo y pensaron que resultaba absurdo, negativo y "haram" realizar dicho recorrido porque además según ellos: "los musulmanes no tenemos que pedir perdón por nada".
Yo pido perdón por no haberlo hecho mucho antes.

viernes, 15 de julio de 2016

Un cuento de Libertad, Igualdad y Fraternidad.

Un cuento de Libertad, Igualdad y Fraternidad.

En un  bello pueblo vivían dos vecinos, Pierre y Ahmed.
Pierre es multimillonario, propietario de bellos terrenos, obras de arte, nunca le falta nada, de todo le sobra a raudales, tiene muchos empleados y con todos los lujos que solo el dinero puede ofrecer. Suele usar una elegante boina color vino que hace resaltar sus inconfundibles rasgos europeos, blanco como la leche, detesta realizar trabajos o actividades al aire libre, su piel es muy delicada para exponerse a elementos naturales sin la debida protección. Marie su esposa, conserva la belleza de manera artificial, liposucciones, liftings, cirugías plásticas y caros trajes de diseñador, le ayudan a sentirse bien. Le parece que vive en una jaula de oro y nunca está satisfecha, por eso, se conforma con todos los gígolos que puede pagar y los disfruta a rabiar. El único hijo que el matrimonio logró procrear es Phillipe. Estudia una carrera administrativa, después de haber abandonado otras en caras universidades. Desde niño había sido enfermizo y delicado, hasta el menor aire le resfriaba y podía pasar convaleciente algún tiempo. El mínimo resfrío implicaba visitas a caros hospitales y médicos. Como su padre se lo da todo, no tiene que trabajar por lo que quiere, su única preocupación debe ser, llevar a buen término su profesión, aunque sabe que si no la termina, nunca nada le va a faltar. Todavía no se ha casado, no necesita a una mujer en su vida, es feliz yéndose de juerga con muchas que se le ofrecen de cualquier manera solo para ser vistas con él en sus yates o aviones privados.
A unos cuantos kilómetros vive Ahmed. Su piel no es tan oscura, pero la exposición al sol debido al trabajo al aire libre, lo ha bronceado de manera natural. Tiene una apariencia sana y agradable. Aunque no posee grandes lujos, se ha acostumbrado a vivir de lo que produce, sus terrenos son significativamente más pequeños que los de Pierre pero ha sido bendecido por la madre Tierra con recursos que los terrenos de Pierre no tiene. Trabaja en su propio negocio, se siente feliz y agradecido, su vida es equilibrada y tranquila. No se ha preocupado en acumular fortunas porque su felicidad consiste en mantener sus terrenos limpios de maleza y utilizar solamente lo que necesita. Sus padres le enseñaron a no sobreexplotar los recursos y los conserva de la mejor manera, Ahmed sabe que en algún momento se pueden acabar, sin embargo, si es cuidadoso, puede seguir administrándolos para que le den a vasto con sus necesidades básicas. Aisha su esposa, posee una belleza natural, no necesita maquillaje alguno, ayudarle a Ahmed en las tareas domésticas le mantiene sonrojadas sus mejillas. A pesar de que tuvieron tres hijas y un varón, su figura se conserva mejor que antes de que nacieran, sus caderas se redondearon y sus  pechos se llenaron. Maryam asiste a la escuela pública, aunque queda un poco lejos, prefiere ir a pie, así pasa por sus otros amigos y llegan juntos. Karima es adolescente, en la secundaria es la mejor promedio y es admirada por su belleza e inteligencia. Jazmín la mayor ya es universitaria, nunca ha tenido novio porque está enfocada en su carrera, quiere ser una gran abogada, las leyes son su pasión. Abdul el mayor, trabaja, estudia y le ayuda en los quehaceres a su padre cuando le queda tiempo. Aprendió a administrar, más que por sus estudios universitarios, a base de esfuerzo y observando el ejemplo de Ahmed quien siempre fue cariñoso y le enseñó lo importante de ser íntegro e impecable. Ahmed le aseguró que mientras respetara la ley se mantuviera en negocios lícitos, todo, saldría bien.
Ahmed está feliz en sus terrenos y como pasa tan ocupado dándoles el mantenimiento requerido, no tiene tiempo ni necesidad de salir a comparar qué tienen los otros vecinos ni los envidia porque él a su manera, lo tiene todo en realidad. Sus esfuerzos se concentran en mantener a su familia de manera digna; esposa e hijos son su mayor orgullo.
Pierre por su parte, aunque tiene lo mejor de lo mejor siempre quiere más porque tanta riqueza le aburre fácilmente y desea explorar otros terrenos ajenos a los suyos para ver qué se encuentra de camino.
Los vecinos de Pierre y Ahmed, se conservan indiferentes a todo lo que sucede a su alrededor siempre y cuando no les afecte a ellos de manera directa. Algunos tienen un estilo de vida parecido al de Ahmed, otros, al de Pierre.
Un día, en su lujosa limusina de vidrios polarizados y tomando un delicioso Cognac en su exclusivo minibar, observa por casualidad los terrenos de Ahmed. Ahmed se encontraba fuera de la casa, había montado una mesa en el jardín con su bella esposa e hijos, entre risas y juegos, pudo oler aun a la distancia cómo disfrutaban de un aromático café con cardamomo.
Y entonces sucedió lo que nunca debería haber ocurrido, pero que es más común de lo que estamos conscientes: Pierre se sintió miserable. Aunque lo tenía todo, en su casa nunca observó ése tipo de felicidad ni belleza. Su esposa pasaba ocupada en clubes sociales, salones de belleza o quirófanos y a su hijo ya nunca lo veía, cada uno tenía vidas aparte y nunca estaban juntos. Su riqueza no le había costado trabajo alguno porque al igual que su hijo, era heredada. Ya ni siquiera su amante le prestaba atención, se había cansado de esperar a que se divorciara de su esposa, algo que jamás podría hacer, no era viable dividir las riquezas conseguidas en conjunto durante el matrimonio, había sido un poco ingenuo y como cuando se casó no era tan rico, no existía de por medio un contrato prenupcial que le impidiera tener que repartir sus riquezas por la mitad. Así las cosas, prefería llevar una vida que en el exterior era idílica a pesar que puertas adentro, estaba vacía.
Entonces ideó un plan, de alguna manera se iba a adueñar de las propiedades de Ahmed, su bella esposa e hija; así, no tendría que comprar de manera indirecta las materias primas que sus muchas empresas manufacturaban, conocería un amor natural y tendría una estirpe sana y fuerte.
Se dirigió a la UNO (Unidad Nacional de Operaciones), la máxima representación de la ley en su pueblo, en donde era muy conocido por las constantes donaciones que efectuaba periódicamente para mantener al jefe controlado a placer y en donde nunca habían escuchado nada de Ahmed que no fuera sus puntuales declaraciones de impuestos.
Le aseguró al jefe que Ahmed tenía agroquímicos letales que estaba dispuesto a utilizar en cualquier momento para arruinar sus cosechas y las de todo el pueblo. Informó que Aisha estaba desesperada por divorciarse ya que no toleraba los abusos a las que era sometida al ser obligada a realizar tareas domésticas y en el campo, que Jazmín estaba enamorada de Phillippe pero que Ahmed impedía la unión.
Con lujo de detalles, presentó pruebas y estudios de impacto ambiental elaborados por sus propios empleados en donde con complejos mapas y estudios bioquímicos, se lograba identificar las bodegas en las que Ahmed preparaba los peligrosos pesticidas.
Para hacer más creíble la amenaza, Pierre envió a algunos de sus empleados a incendiar la propiedad de un vecino, plantando pruebas en contra de Ahmed, no sin antes haber esparcido entre todos los vecinos del peligro que implicaba no tener controlada a la familia de Ahmed. Llegó incluso a autosabotearse en una bella tarde, a vista de todos logró implosionar su mayor bodega y la gente atónita comprendió con mucho dolor que Pierre hablaba en serio.
Todos juntos se fueron a la UNO a realizar las acusaciones del caso, todos estaban aterrados, jamás habían observado tal nivel de violencia y odio en un pueblo tan gentil. Por tanto y con pruebas en mano, la UNO creyó a pie juntillas todos los informes y no dudó en lanzarle advertencias al sorprendido Ahmed quien en realidad, no comprendía nada.
Dejó sus múltiples ocupaciones y fue a defenderse de un delito que no había cometido, dio permiso para que la representación de la UNO accediera a sus terrenos y luego de una exhaustiva búsqueda, solamente encontraron los materiales comunes que se utilizan en terrenos agrícolas como los que tenía Ahmed. Sin embargo, notaron que tenía una bodega llena con recursos que no tenían las otras propiedades, los cuales resultaban demasiado atractivos.
Por su parte, la UNO, aumentó los impuestos de Ahmed y comenzó a poner amenazante vigilancia en las propiedades de los otros vecinos. Las armas apuntaban directamente a la casa de la familia. Ahmed comenzó a gastar parte de sus ingresos en defenderse legalmente y a seguir cumpliendo con el pago de los altos tributos a los que estaba siendo sometido.
Las hijas abandonaron los estudios para buscar trabajos que ayudaran a solventar la difícil situación, pero sus vecinos desconfiaban de ellas por ser hijas de Ahmed. Temían que en algún arrebato, ellas se volvieran contra ellos y aunque las habían visto crecer y eran conscientes de que no podían representar peligro alguno, lo mejor era ser precavido. Además, no deseaban que Pierre y la UNO, creyeran que eran aliados de Ahmed, no querían ser sometidos al mismo trato y decidieron no involucrarse.
Pierre urgía a la UNO y a sus vecinos para que echaran a como diera lugar a Ahmed de sus terrenos, Pierre necesitaba abaratar costos para obtener más ganancias y presionaba a sus vecinos para que le apoyaran. Algunos le apoyaron incondicionalmente debido a que habían observado con sus propios ojos las bodegas de Ahmed y le ofrecieron ayuda a cambio de una parte proporcional a su apoyo, de lo que se encontraba en las bodegas, otros, los menos, decidieron mantenerse neutrales, al fin y al cabo, Ahmed nunca les había hecho daño y no representaba amenaza alguna. Mientras no se metiera con ellos, poco o nada les importaba lo que hiciera o dejara de hacer Ahmed.
Luego de la visita a las propiedades de Ahmed, la UNO emitió un edicto en el cual señalaba que rechazaba la petición de Pierre para echar a Ahmed y le advertía que se abstuviera de lo mismo so pena de verse castigado duramente por dicha acción.
Como Pierre sabía que su apoyo económico a la UNO, pesaba más que cualquier edicto, decidió echar a Ahmed.
Ahmed solamente descansaba los domingos, se iba con Abdul a visitar a su anciana madre y traer provisiones para el resto de la semana, mientras que sus hijas le esperaban amorosamente, así que Pierre aprovecharía ese día.
No más salieron, Pierre organizó a Phillippe, que estaba excitado con la idea de adueñarse de una virgen por primera vez en su vida y junto a dos vecinos que también estaban deseosos de obtener los recursos de Ahmed, comenzaron a saquearlo todo. Por la fuerza Pierre comenzó a besar a Aisha, le excitaban sus carnosos labios y turgentes senos. Aisha luchó con toda su energía, trató de todas las maneras de defenderse pero no pudo contra Pierre y ahí frente a sus hijas procedió a violarla. En un momento, Maryam y Jazmín trataron de derribarlo, pero Pierre logró asesinar a Maryam, no sin antes dejar pasar la oportunidad de violarla, en varias ocasiones y antes de que se desmayara, frente a Aisha.  Jazmín fue capturada por Phillippe y de la misma manera, fue obligada a satisfacer sus excitados apetitos y fantasías.
Los vecinos por su parte, se hacían de la vista gorda, limitándose a no participar de dichos eventos, al fin y al cabo, lo que les interesaba eran los recursos.
Pierre llevó a su casa a Aisha y a Jazmín y las encerró en una habitación pese a los reclamos de Marie que consideraba a esas mujeres poco menos que escoria.
Cuando Ahmed y Abdul regresaron quedaron paralizados, no comprendían qué había sucedido, se dirigieron a la UNO, quienes les aseguraron que realizarían una investigación para encontrar a los culpables y hacerlos pagar hasta las últimas consecuencias.
En medio del llanto y un dolor indescriptible, realizaron el funeral de Maryam. Se fueron a preguntar a sus vecinos pero ellos aseguraron no saber nada del asunto. Sin embargo, encontraron entre los escombros una boina color vino manchada con sangre, la boina de Pierre.
Con pruebas en mano, se dirigieron a la UNO, quienes le explicaron que a pesar de la boina, nadie podía asegurar que fuese Pierre el culpable de tal atrocidad.
El tiempo inexorable fue pasando. Ahmed y Abdul tuvieron que acostumbrarse a vivir con lo básico, solos y tristes, trataban de rehacer sus vidas, pero no era fácil. Ningún vecino quería darles trabajo ni facilitarles créditos. Aunque de manera muy amable ofrecían comprarles la propiedad a precios ridículamente bajos. Ahmed y Abdul pensaban que podían soportar más. Pero no fue así.
La UNO no accedió a bajar los altos impuestos que recaían sobre la propiedad porque consideraba que pese a todo, Ahmed y su hijo, podían resultar peligrosos lo que obligó a venderla por una suma absurda, dejó  solo unos cuantos metros para una habitación. Abdul decidió ir a probar en terrenos más distantes.
Entonces, Ahmed tuvo que hacer lo impensable, le fue a pedir trabajo a Pierre. Pierre encontró una oportunidad para tener a un empleado con grandes conocimientos y fuerzas. Le ofreció la mitad del salario que le pagaba a sus otros empleados y le puso el doble de funciones.
Ahmed aceptó, no le quedaba de otra, Pierre fue el único que quiso darle trabajo. Era eso o morir.
Comenzó a trabajar, con pocas fuerzas pero dando lo mejor de sí, aunque notaba que lo trataban diferente que a los demás empleados. Permanecía completamente vigilado, le exigían más que a los otros, si algo faltaba o sucedía algún imprevisto, ipso facto lo culpaban a él. En muchas ocasiones le rebajaron de su salario los objetos que otros se llevaban porque nadie más era sospechoso. Trataba de comprender por qué Phillippe siempre le dirigía miradas socarronas o las de asco que recibía por parte de Marie.
A veces iba a la UNO a preguntar cómo iban las investigaciones de su tragedia pero nadie le daba respuesta.
Abdul por su parte, obtuvo un empleo en las mismas condiciones que su padre, era detestable pero tenía que guardar fuerzas para hallar a los culpables del asesinato de su hermana, rapto de la otra y de su querida madre.
Un día en que Pierre, Marie y Phillippe salieron, se presentó una emergencia en casa de Pierre. Un pequeño incendio estaba consumiendo la parte más alejada de la elegante mansión.
Varios empleados le pidieron ayuda a Ahmed y se apresuraron a apagar el fuego. Dentro de una habitación cerrada con varios candados y muchas cerraduras, lograron escuchar los gritos de mujeres.
Nadie sabía que allí vivieran más mujeres que no fuera Marie.
La sangre se agolpó en la cabeza de Ahmed al lograr reconocer las voces de Aisha y Jazmín.  Les preguntó si eran ellas, a lo cual respondieron afirmativamente. Creyó volverse loco y desesperado, pidió ayuda a los otros empleados que ante tal situación, prefirieron alejarse y llamar inmediatamente a la UNO.
Imposibilitado a sacar a su esposa e hija de la inexpugnable habitación, se puso a hablar con ellas mientras esperaba la ayuda. Le contaron lo que había sucedido el fatídico día de la invasión por parte de Pierre a su casa. Cómo había asesinado a Maryam y cómo las habían violado de manera reiterada, día tras día. Debían servir a Marie, Pierre y Phillippe sin recibir salario alguno. Habían contraído enfermedades venéreas y ya no sentían dolor ni odio, solamente querían que todo terminara.
En eso llegó Pierre, forcejeó con Ahmed y tuvieron una batalla a muerte. Cuando Ahmed estaba a punto de asfixiar con sus propias manos a Pierre, llegó la UNO.
Inmediatamente, arrestaron a Ahmed.
En un juicio sumario y ante las contundentes pruebas, condenaron a Ahmed a cadena perpetua por intento de homicidio y piromanía.
Fue catalogado como reo peligroso sin derecho a visitas y confinamiento en solitario.
Una vez al mes, tenía derecho a enviar o recibir una carta.
A modo de clave y en su propio dialecto, le contó a Abdul lo que había sucedido.
Abdul que era conocedor de las leyes e inclusive en algún momento prestó servicios ad honorem en la UNO, comenzó el largo proceso de demostrar que su padre no había sido victimario, sino una cruel víctima de un corrupto sistema y sociedad.
Los empleados que irrumpieron en casa de Pierre el día del incendio, declararon a favor de su jefe y recibieron ascensos y aumentos de salario por ello. Aisha y Jazmín decidieron dejar de alimentarse y débiles por la sífilis, murieron por inanición. Sus cuerpos fueron incinerados y enterrados en la parte trasera de la mansión en donde sembraron un hermoso rosal blanco que perfumaba y agradaba a los exclusivos visitantes, sobretodo en las célebres fiestas de independencia, la UNO siempre hacía llegar sus invitaciones y designó a Pierre, Marie y Phillippe como miembros permanentes e indispensables de su junta directiva.
La UNO y la familia de Pierre, en una publicitada actividad que fue transmitida a nivel mundial, cortaron una bella cinta que daba el inicio a una nueva dependencia, llamada con las tres letras de las enigmáticas palabras que hacían alusión a las que habían servido para fundar a su amado país: LIF.
De manera muy generosa y altruista, Pierre donó el extenso terreno en donde se encontraba un bello rosal blanco para construir ahí un bello monumento a la libertad, al triunfo y al honor.
Desde ese día, el monumento ha sido tomado como punto de referencia para demostrar cómo la solidaridad, honor y colaboración entre vecinos es posible.
Pasaron los años y ante la ratificación a la condena de Ahmed, este acabó con su vida ahorcándose en su celda con la camisa de su uniforme de preso.
Fue hasta entonces que Abdul, logró comprender que se había quedado completamente solo y entonces, comenzó a pensar qué podría hacer para reivindicar a los suyos y al los que habían sufrido cosas parecidas.

Rashids Jenny Torres.

***Nota de la autora: cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

lunes, 20 de junio de 2016

Soy musulmana y defiendo a la población LGBT

El reciente asesinato de unas 50 personas de la comunidad LGBT en la ciudad de Orlando, EEUU; llama profundamente la atención sobre la importancia que debemos dar los musulmanes hoy más que nunca a nuestra tan cacareada tolerancia.
Aunque muchas pruebas apuntan a que el asesino era un homosexual reprimido y por lo tanto frustrado, valga la ocasión para hacer algunas aclaraciones que muchos ignoran o lo que es peor, ocultan para generar odio.
Voy a ser clara, en el sagrado Corán, de la misma manera que en las otras dos religiones monoteístas y con idéntico origen, se prohíben las relaciones sexuales fuera del matrimonio: A quienes de vosotros lo cometiesen, castigadles y reprochadles severamente. Pero si se arrepienten y enmiendan dejadles en paz. Allah es Indulgente, Misericordioso” (An-Nisa', 4:16). Y Lot, cuando le dijo a su pueblo: ¿Cometéis esa inmoralidad abiertamente y en público? ¿Os acercáis a los hombres con deseo en lugar de las mujeres? Realmente ignoráis la magnitud del castigo que os aguarda. (Al-Naml, 27:55). ¿Cometéis una inmoralidad de la que no hay precedentes en la humanidad? 81. Satisfacéis vuestros deseos con los hombres en vez de las mujeres; en verdad sois unos desvergonzados” (Al-A’raf, 7:80-81).
La prohibición no resulta por lo tanto, novedosa; lo que sí llama poderosamente la atención es el hecho de cómo, un pecado o falta más, se ha ido magnificando de manera peligrosa e innovadora, tanto así que en países como: Yemen, Sudán, Somalia, Sierra Leona, Nigeria, Mauritania, Irán, EAU, Arabia Saudita; practicarla es penada con la muerte.
Es bien sabido o lo que es peor, obviado por los musulmanes fanáticos; que desde tiempos anteriores a los del Profeta (pbsce), existían hombres andróginos, sin deseo sexual hacia las féminas, los que evitaban contraer matrimonio con ellas y hasta los afeminados; quienes eran defendidos por el mismo profeta Muhámmad de sus compañeros homofóbicos, tal como Abu Huraira quien deseaba matarlos y le molestaba sobremanera que el Profeta permitiera que las mujeres se mostraran ante ellos con hijab y ropas femeninas: los mukhanathun. Estos hadices los podemos encontrar en el Libro de Adab de Abu Dawud, Número 4928 (4:282), Libro 41 Número 4910.
Los mukhanathun es la población que al día de hoy consideramos como LGBT y que musulmanes fanáticos se han dado a la tarea de perseguir, acusar, señalar y asesinar; arrogándose el derecho de decidir por encima de Allah quién merece vivir y quién no ya que, en ningún lugar del sagrado Corán se especifica que su falta debe ser castigada con la muerte.
Si bien es cierto, la relación sexual homosexual es vista como falta grave dentro de nuestra fe, también lo son las relaciones sexuales anales que son practicadas de manera normal y muy bien vistas entre los musulmanes heterosexuales cuando mantienen contacto con mujeres vírgenes para que las mismas lleguen “puras”, en otras palabras, con el himen intacto al matrimonio y ahí “no ha pasado nada”.
El rechazo, odio y segregación a la población LGBT en países islámicos es solo comparable con el apartheid, colonización y racismo que han sufrido tanto la población negra como nativa tanto en África como en la India o Estados Unidos de Norteamérica; millones de los cuales, precisamente, también son o fueron musulmanes. De la misma manera y más reciente, la creciente islamofobia promovida por los países occidentales o gente ignorante que nos ve y trata como una peligrosa amenaza o epidemia mundial que debiera ser erradicada a toda costa.
Es por esta razón que resulta incomprensible que sea precisamente una parte de la población musulmana que conociendo de primera mano lo que es ser víctima de prejuicios, crímenes de todo tipo, malos tratos e injusticias; quienes dirijan sus frustraciones causadas en gran parte por mero puritanismo y absurda mojigatería, los que se rasgan las vestiduras hacia una población que no nos hace daño alguno más que el mundo de verdaderas faltas graves ya sea cometidas con dolo o por mera omisión hacia la población más débil e indefensa de nuestras comunidades.
Es la misma aversión que muestran las poblaciones musulmanas en cualquier lugar del mundo a mostrar el afecto de manera natural entre hombre y mujer, la que inclusive puede promover conductas que incentivan escoger una preferencia sexual homosexual aunque bien sabemos que muchos nacen ya con esta condición.
Si tomamos en cuenta las dotes astronómicas e inalcanzables para el grueso de la población masculina musulmana en donde los padres convierten a sus hijas en una vía, escape o manera fácil de salir de la pobreza y condenando de esta manera a los hombres a no poder desarrollar su natural sexualidad con mujeres, los empuja a satisfacer la necesidad natural de mantener relaciones sexuales con personas de su mismo sexo.
La maldita separación de sexos que comenzó en las mezquitas cuando Umar Bin al Jattab, hiperceloso de que alguien observara a su bella esposa, ordenó que las mujeres fueran relegadas o escondidas como si fuera motivo terrible de vergüenza ser mujer, para que nadie pudiera admirar la belleza de su esposa, se fue extendiendo ya a los demás ámbitos de la vida de los musulmanes ya que muchos, tal vez con la mejor de las intenciones, consideraron que esta innovación era “buena” para la comunidad sin tomar en cuenta o advertir lo terrible de dicha exclusión.
Comenzaron entonces los hombres a realizar sus actividades solo con hombres, de la misma manera que las mujeres solamente se podían reunir con mujeres. Bailes, fiestas, dormir juntos, hombre - hombre y mujer - mujer, no se veía mal porque no era hombre - mujer.
Y así los musulmanes fueron degenerando lo que desde un principio es lo normal: la sana convivencia hombre - mujer sin imposiciones de ningún tipo.
Los musulmanes que insisten en justificar su homofobia basados en que Allah erradicó a Sodoma y Gomorra solamente porque su población mantenía relaciones homosexuales, olvidan de manera muy conveniente que Allah también erradicó en tiempos de Noé a toda la humanidad por pecar de todas las formas posibles:
“…y Noé llamó a su hijo que se encontraba en un lugar apartado: ¡Oh, hijito mío! Embárcate con nosotros y no te cuentes entre los incrédulos. Dijo: Me refugiaré en una montaña que me protegerá de las aguas. Dijo: Hoy no habrá nada que pueda socorreros del designio de Allah, y sólo se salvará aquel a quien Allah le tenga misericordia; y las olas se interpusieron entre ambos, y [su hijo] se contó entre los ahogados”. (Corán 11:42-43) “Y fue ordenado: ¡Oh, tierra! Traga tu agua. ¡Oh, cielo! Deja de llover. Y entonces el agua fue descendiendo y así se cumplió el designio, y [la embarcación] se detuvo y se asentó sobre el monte Yudii, y fue dicho: ¡La maldición recayó sobre los inicuos y fueron exterminados!” (Corán 11:44)
Así que, si usted es un musulmán homofóbico ¿por qué entonces no aplica el mismo criterio y comienza a pensar en asesinar a toda la humanidad, incluidos a nosotros mismos los musulmanes heterosexuales ya que, también pecamos? La respuesta es fácil, usted es consciente que también comete faltas, ama a su familia que también peca y ama la vida. Aplique entonces por favor aquel dicho tan justo: “No juzgue a otro solo porque peca diferente a usted”.
Le invito cordialmente a que en vez de juzgar y condenar a la población LGBT, medite qué puede hacer usted para facilitar la calidad de vida de ellos, de la misma forma en la que muchas personas que sin ser musulmanes, se desviven por erradicar la islamofobia y demostrar que somos seres humanos que hemos nacido o escogido un modo de vivir diferente al de ellos que merecemos todo el respeto, comprensión, justicia, equidad y derechos al igual todo ser viviente en la Tierra.
Rashida Jenny Torres
Musulmana costarricense.

domingo, 12 de junio de 2016

Sobre el atentado en Orlando, EEUU.

Según parece, el asesino de más de 50 personas y otras tantas heridas en una discoteca para personas homosexuales en Orlando, es un fanático musulmán.
De ser así,  este hecho atroz,  implica, otra llamada de atención para todos los musulmanes que evitan a toda costa tratar estos temas en sus mezquitas,  lugares de reunión e incluso sus propios hogares.
Inmediatamente muchos saldrán a decir que el asesino "no era musulmán" porque el Islam no permite la muerte de seres inocentes. Lo cual resulta una verdad a medias puesto que, si bien es cierto, el Islam prohíbe de manera tajante asesinar a personas inocentes, el criminal sí es musulmán, fanático, pero musulmán al fin y al cabo, aunque no lo queramos aceptar.
Inshallah algún día los musulmanes pensantes, conscientes y responsables, logren anteponer la razón al corazón y pierdan el miedo a todos los tipos de fanatismo que obstaculizan que seamos conocidos como "la mejor gente De la humanidad". Sin embargo,  mientras nos sigamos desviando  del tema o culpemos a la islamofobia, todo será en vano.
Sirva ésta terrible historia para recordarles a mis hermanos no musulmanes y ateos, uno de los pasajes más bellos del sagrado Corán  y que dice:
"Quien mata a una persona sin que ésta haya cometido un crimen, es como si matara a toda la humanidad. Y quien salva una vida es como si salvara toda la humanidad".
Corán 5,32.

viernes, 10 de junio de 2016

El Paraíso no siempre está debajo de los pies de las madres.

El Paraíso no siempre está debajo de los pies de las madres.

Luego del horror que genera la noticia de que una madre musulmana, como tantas otras, ha quemado viva a su hija por haber cometido el sacrilegio de casarse con un hombre que no le agradaba, considero justo y necesario realizar algunas aclaraciones al respecto.
Durante el tiempo que tengo de haber escogido el Islam como mi fe y estilo de vida, he sido testigo tanto presencial, como de excepción de todos los horrores a los que nos vemos expuestos por parte de los fanáticos.
Si bien es cierto y tal como sucede con el resto de las diferentes culturas alrededor del planeta, las mujeres somos víctimas fáciles de la violencia degenerada y gratuita por parte de hombres abusadores, en honor a la verdad, no se puede ni debe evitar denunciar la violencia que sufren también, tanto varones como mujeres musulmanes por parte de muchas madres musulmanas.
Las agresoras, se basan en los siguientes hadices o relatos del Profeta Muhámmad:

Abu Huraira narró que un hombre vino al Profeta Muhámmad y le preguntó que ¿quién de entre los suyos tenía más derechos sobre él? El profeta respondió "Tu madre", entonces el  otro preguntó "¿Quién después?" a lo que el Profeta respondió de nuevo "Tu madre". El otro preguntó de nuevo "¿Quién es el siguiente?", el Profeta respondió de nuevo "Tu madre". Cuando el hombre le preguntó quien después de ella, el Profeta le dijo "Tu padre".
En otra narración el Profeta Muhámmad dijo: "El paraíso se encuentra a los pies de las madres".

Una persona se acercó al Profeta Muhámmad y se quejó de que su madre era malhumorada. El mensajero de Allah dijo "ella no era malhumorada cuando te tuvo en su vientre durante nueve meses". La persona insistió "Oh Profeta, yo te estoy diciendo la verdad, ella es malhumorada". El Profeta Muhámmad dijo, "Ella no era malhumorada cuando solía mantenerse despierta durante toda la noche por tu causa y te alimentaba". "Yo he recompensado todos estos servicios de mi madre" se jactaba el demandante. Entonces el Profeta preguntó "¿Cómo la has recompensando?". Respondió "Le ayudé realizar el Hajj cargándola sobre mis hombros. Entonces el Profeta le dijo "¿Podrías recompensar también los dolorosos espasmos que tu madre padeció al momento de darte a luz?".

Estos relatos muestran  sin lugar a dudas, el más alto grado de respeto, amor y consideración por parte del profeta Muhámmad hacia las madres, lo cual produce una satisfacción infinita para tantas mujeres que por años fueron invisibilizadas dentro de la cultura patriarcal.
Cuando armamos a un delincuente con armas peligrosas, no dudará un momento en utilizarlas en nuestra contra y esto es precisamente lo que hacen las musulmanas agresoras para doblegar a toda costa la voluntad de sus hijos e imponerles la propia, esté bien o mal.
Es por esa misma razón que se convierten en dictadoras dentro y fuera de su casa, tratando de controlar de manera perversa todos los ámbitos de las vidas de sus hijos, vivan o no con ellas. Se entrometen en la vida matrimonial de sus hijos, esclavizan a sus nueras a placer y crían niños que como siempre, aprenden las mismas conductas.
El caso de marras, nos informa sobre cómo una joven, decidió casarse en Pakistán por amor y no por imposición. Abandonó la casa materna y se casó con todas las de ley con un hombre del que se encontraba profundamente enamorada.
La madre criminal, no lo pudo tolerar y de manera premeditada tramó la forma para asesinar al fruto de su vientre. Le pidió ayuda a otro hijo y después de suplicarle que les acompañara, la llevaron de nuevo a casa, la amarraron a un catre, vertieron queroseno en su cuerpo y procedieron a quemarla viva.
Ya que el atroz crimen sucedió durante el sagrado mes de Ramadan, me pregunto si bestias de este tipo, consideran que el hecho, no anula su ayuno.
El único consuelo y esperanza que nos queda es esperar que al menos, los musulmanes con sentido común y equilibrio, tengan como estandarte en sus vidas, la máxima del sagrado Corán que nos dice:
“Quien mata a una persona sin que ésta haya cometido un crimen o sembrado la corrupción en la Tierra, es como si matara a toda la humanidad. Y quien salva una vida es como si salvara a toda la humanidad”.
Corán 5,32.
Espero que el iftar de todos, les satisfaga, a mí, se me atora en la garganta al ver que en ninguna mezquita se trata el tema porque todos están preocupados en recitar el sagrado Corán, convertir los centros y casas en clubes sociales y esconder nuestra basura debajo de las caras alfombras.
¿Cuándo comenzaremos a actuar responsablemente, cuántos Ramadanes más tendrán que venir y cuántas personas inocentes tendrán que morir para que veamos lo que nadie quiere ver?

Rashida Jenny Torres
Musulmana costarricense.

jueves, 9 de junio de 2016

Hora de combatir.

Mucha gente se siente más que feliz, aliviada con el fin de la bazofia de programa que resulta "Combate".
Algunos alegan que somos los padres los que tenemos la obligación de cuidar qué es lo que ven nuestros hijos, es cierto. Sin embargo, como no puedo cuidar lo que ven los hijos de los demás y éstos llegan a las escuelas y colegios comentando "lo bueno" que estuvo tal o cual programa, obviamente los niños como seres curiosos que son, van a querer saber de qué se trata, por eso, aunque en casa no vean estos programas, sus compañeros y amigos les traerán los pormenores de los mismos; lo cual, influirá de una u otra manera en su psiquis.
Sobradas razones para celebrar el cierre de Combate pero, ¿qué hay con el resto de tele basura que nos inunda a toda hora?
Y es que basta solamente unos minutos de cualquier programa para encontrar decadencia por doquier.
Los medios informativos se regodean en reproducir lo fácil, estúpido y estereotipado.
Claro, pensar no es un ejercicio por el cual se caracteriza nuestra sociedad.
El tico necesita hacer las cosas de manera mediocre para jugar de vivazo creyendo que nadie nota el mínimo esfuerzo que realiza en lo poco que hace y que aún así considera sobrehumano, con tal de ahorrar tiempo y tener un poco más de ganancias con el mínimo de esfuerzo.
La mediocridad está enraizada cual nefasta metástasis en todos los ámbitos de nuestras vidas.
Con muy pocas excepciones, son pocas las instituciones gubernamentales o privadas que se aboquen a ofrecer la excelencia como su más preciado servicio.
Basta salir a la calle y observar calles colapsadas, infraestructura desordenada, zopilotes en todas las filas de los diversos trámites que tengamos que hacer.
Nos pasamos quejando de las argollas sólo cuando no estamos dentro de ellas.
Nuestra sociedad es decadente y me duele ser testigo de cómo nos dirigimos como ovejas hacia el matadero sin tener verdadera conciencia de que el cambio sólo puede funcionar cuando cada uno actúe de manera responsable y en consecuencia.
Soy optimista y confío en que los pocos que tememos el caos total, logremos de una u otra manera, virar en la dirección correcta,  creando los cambios necesarios, dolorosos en muchos casos y urgentes en todos, ¡estamos a tiempo, no todo está perdido!

Rashida

El crimen más atroz.

Una madre quema a su hija por haber elegido ella misma a su marido. Contó con la ayuda del hermano de la víctima, el cual, debía limpiar el honor de la familia.
¡Puta! Estamos deseando descubrir agua o indicios de vida fuera de nuestro planeta mientras no cuidamos ni nos importa lo que sucede en el nuestro.
Amo la ciencia, sin embargo, mientras existan personas que consideren al otro de su propiedad o un estorbo para alimentar su ego, no le encuentro sentido a mejorar la calidad de vida en temas tecnológicos.
Que sean mujeres quienes les practican la ablación genital a sus propias hijas por miedo a que puedan sentir el placer sexual que también las suyas les cercenaron como si fuera pecado y todo para satisfacer el salvajismo de culturas en las que ellas mismas permiten al hombre que las domine y doblegue, no me entra en la cabeza.
Que la mujer que  llevó nueve meses en su vientre y parió con dolores indescriptibles a una criatura culpable únicamente de haber nacido en medio de la ignorancia y estupidez para  terminar siendo asesinada por su progenitora, indican el nivel de decadencia de nuestra fallida humanidad.
Ocurrió en Pakistán, pero también ocurre en el resto del mundo, por diferentes razones y motivos, solamente que con métodos diferentes para aniquilar las ansias de libertad.
En nuestro país, la epidemia de violencia en la que nos encontramos enfrascados, comienza con los niños desde que nacen, continúa en los centros educativos, ámbito laboral y termina cuando los abandonamos ya de ancianos en cualquier hospital porque nos estorban en nuestras vacaciones.
¿Qué hemos hecho para merecer ésta ignominia?
Nada. Precisamente ése es el origen de todo.

Rashida Jenny Torres.

martes, 24 de mayo de 2016

Perdón público a creyentes y a ateos en este mes de Ramadán que se aproxima.

Como musulmana y haciendo gala de la tradición islámica que nos insta a pedir perdón durante el sagrado mes de Ramadán a toda persona a la que hayamos causado cualquier tipo de agravio, aprovecho para ofrecer las disculpas del caso y a nombre de todos los musulmanes a creyentes y ateos.
- Pido perdón por todas las ocasiones en las que los musulmanes nos creemos mejores que las demás personas por el solo hecho de practicar nuestra fe aunque ellos demuestren con hechos, lo valiosos y buenos que son tanto para su comunidad como para la sociedad en general.
- Pido perdón por todos los musulmanes que han enamorado a mujeres creyentes y les han jurado que respetarán su fe, a su familia y costumbres, pero apenas se casan con ellas, comienzan a imponerles el Islam, a maltratar a sus seres queridos y a burlarse de todo lo que ellas veneran.
- Pido perdón por todos los que convencieron a tanto a hombres como mujeres para que gastaran todo lo que tenían o más y se fueran a buscarlos a sus lugares de origen y apenas se vieron fuera de países que lo “prohibían todo”, se desbocan en los nuestros, los que lo “permiten todo” y en cuanto saben que son completamente libres, les abandonan a su suerte por otra persona que apenas tenga oportunidad, pateará sus traseros al confirmar que no son más que aprovechados vividores, parásitos emocionales abandonados a sus más bajos instintos.
- Pido perdón por todos los comerciantes musulmanes que explotan a empleados, tanto de su misma fe como ajena, en donde irrespetan todos sus derechos, tanto laborales como humanos.
- Pido perdón por todos los que llegan a nuestros países a buscar mejores horizontes y fortuna y no más amasan su fortuna, no dejan de burlarse de las personas que mantienen sus negocios, tratándoles como la peor escoria que existe.
- Pido perdón por todas las ocasiones en las que somos testigos de injusticias tanto dentro como fuera de nuestra comunidad pero nos quedamos callados porque resulta más sencillo no involucrarse a tomarse la molestia de proteger al indefenso y al más necesitado.
- Pido perdón por todos los miles de billones de dólares que se gastarán este año al realizar la Peregrinación a la Meca, enriqueciendo a un solo país que todavía mantiene esclavos e irrespeta los Derechos Humanos a como se le antoje, mientras miles de millones de personas morirán y sufrirán esas constantes violaciones, convirtiendo a los piadosos peregrinos en cómplices pasivos.
- Pido perdón por la gula que reinará en las casas de millones de musulmanes en este mes del ayuno aunque el vecino padezca las peores necesidades y se esté muriendo de hambre, por todos los que se pasarán jactando tanto en redes sociales como en sus casas y mezquitas por los deliciosos manjares que llenarán sus egoístas estómagos.
- Pido perdón por todos los que no participamos en las diferentes instituciones tanto del Estado como no gubernamentales para ayudar a la sociedad en modo alguno.
- Pido perdón por pasar culpando a la islamofobia como la principal causante de los problemas de la comunidad islámica, pero no mostramos el mínimo de interés por ayudar a los que no son musulmanes y más necesitan de una mano amiga.
- Pido perdón por encubrir a delincuentes, psicópatas y criminales con la cómoda consigna de que: “el musulmán no habla mal de otro musulmán”, creando de esta manera a monstruos de todo tipo que en cuanto tengan la oportunidad, nos devorarán también a nosotros de manera inmisericorde.
- Pido perdón por todas las ocasiones en las que pasamos cacareando y renegando contra la sociedad occidental exigiendo derechos que les negamos a ellos en nuestros países islámicos.
- Pido perdón por pasar culpando a los judíos de todos nuestros males, ignorando el mal que nace de nuestro propio seno, cuando nos complacemos negando el Holocausto y no hacemos nada por el Palestino.
- Pido perdón por hacer ostentación de nuestras riquezas cuando medio mundo vive en la miseria total.
- Pido perdón por no hacer más que escribir estas palabras y tratar de actuar diferente, con la esperanza de que algo cambie algún día.

Rashida Jenny Torres.
Musulmana costarricense.

lunes, 16 de mayo de 2016

¿Necesitamos razones para aprender y cuidar de los ciclistas?


Todos los días me topo con ellos cuando salgo a caminar por la madrugada, me siento privilegiada de observarlos escoger la ruta 126, en la que se encuentra mi casa, para practicar su deporte favorito, aunque de la misma manera abundan en el resto del país.
No hay una sola mañana o día, especialmente los fines de semana en donde observe cuán sensibles, nobles y valientes son.
Suelen saludar a quien se topan a pie amistosamente y aún sudando la gota gorda, ofrecen a los caminantes un gentil: ¡Buenos días!
Si encuentran algún animal o persona en sufrimiento, no dudan un segundo en detener su viaje y ayudar.
Les gusta hacer paradas en las pulperías de los pueblos y mientras se hidratan o alimentan con algo liviano, entablar una pequeña conversación con los lugareños.
Me encanta y llena de curiosidad escuchar y saber en qué terminan las conversaciones que intercambian con sus compañeros de viaje.
Es fácil saber cuándo uno de ellos es principiante en el ciclismo puesto que los demás les ofrecen consejos durante la marcha.
Los que van en solitario, se encuentran atentos a todo y a todos.
En los últimos años, más mujeres desean experimentar este bello deporte y resulta muy agradable observar a parejas o inclusive ellas solas, pedaleando sin parar.
Reconozco a los profesionales de los aficionados por sus uniformes, concentración cantidad y aun así, todos tienen su propia magia y encanto.
Es por esta razón que me extraña que algunas personas los sientan como "estorbos" en el camino porque...¡Qué diferente sería nuestro país si al menos la mitad de las personas que conducen automotores y nosotros mismos como peatones, pusiéramos en práctica los modales de los ciclistas!
Noto que algunas personas, sobretodo conductores y obesos, los catalogan como "vagos", mientras quienes les critican y sienten incómodos, quedan al borde de un paro cardiaco si tienen que caminar un poco o desperdiciar tiempo y belleza del paisaje en las interminables y fastidiosas presas.
Muchos de los que les critican son precisamente los que prefieren jartarse esas presas por horas para dirigirse a un exclusivo  gimnasio y publicar la inflatable fotografía con el sudoroso paño.

Rashida Jenny Torres
Musulmana costarricense 

jueves, 12 de mayo de 2016

La esclavitud del calzado.

Leía la noticia de la camarera que publicó la fotografía de sus pies sangrando luego de un extenso día de trabajo en un restaurante de Canadá.
Ella explica que mientras a las mujeres se les obliga a comprar un uniforme de $30 USD y llevar tacones de al menos una pulgada de alto, los varones pueden ir vestidos con su guardarropa normal y los zapatos que deseen.
Al jefe de ella no le importó cuánto sangraran sus pies y le informó que el lunes siguiente debía volver a llevar el mismo calzado.
Toda una tortura sin duda alguna que demuestra el nivel de esclavitud moderna en el que nos encontramos ya no solo como mujeres sino cualquier trabajador en general.
Luego, después de maldecir al jefe de la camarera y sus políticas sexistas, autoexaminé mis hábitos de vestimenta y no salí bien librada ya que, aunque nunca nadie me obligó a usar tacones altos, durante muchos años los llevé pasando por toda clase de torturas (inclusive para estar en casa).
Es cierto que con tacón alto, la mujer adquiere una postura algo más firme y hasta sensual si los sabe usar, otras en cambio, parecemos loras caminando en mosaico y hacemos ridículos de padre y señor mío para mantener el equilibrio con plataformas tipo Lady Gaga y otros por el estilo.
Con el tiempo, fui cambiando y aunque ahora conservo un par, mi calzado  preferido ahora es el deportivo o con el que me sienta más cómoda.
Ir liberando poco a poco las cadenas que tanto la sociedad como nosotras mismas nos hemos impuesto no resulta para nada fácil pero hay que intentarlo.
Detalle a detalle, iremos marcando nuestra pauta, para que, estimadas mujeres, nuestra huella por el planeta sea más que el sonido de unos tacones altos, el paso firme de la mujer que ya libre de prejuicios, empoderada y feliz; logra retomar su destino y preferencias para poder ser ella misma y calar de esta manera en una sociedad caníbal que olvidó practicar la humanidad de la que tanto nos jactamos.
Ahora inclusive, volví a mis tiempos de la niñez en los que era feliz andando descalza. De vez en cuando también me libero y doy caminatas por el césped o la tierra pura, lo cual, me conecta de nuevo con la Madre Tierra y me permite echar las raíces que hace tiempo yo misma había cortado preocupada por el qué dirán.
Lo que me importa ahora es: Qué dice la niña interior que guardo en mí, le permito juguetear, que haga lo que mejor le plazca y confío plenamente en su ingenuidad e inocencia.
Y así, soy feliz.
Rashida Jenny Torres
Musulmana costarricense.

viernes, 23 de enero de 2015

Las divisiones entre los musulmanes.


Las divisiones entre los musulmanes. A petición de un estimado contacto el cual me ha solicitado que al menos a grandes rasgos le explique cómo se dividen los musulmanes y cuáles son los grupos más radicales. Comienzo por lo más básico, de acuerdo a la información y experiencia que he adquirido a través de 15 años de haber abrazado la fe islámica. ¿Qué es un musulmán? Musulmán es cualquier persona que sigue los cinco pilares del Islam: 1. Atestiguar que solo hay una Divinidad y que Muhámmad es el último de sus profetas: “Ashadu ana la illaha il Allah, wa ashadu ana Muhammadan ar rasulo lah”. A este testimonio se le conoce como Shahada. 2. Realizar el salat o cinco oraciones diarias. 3. Ayunar en el noveno mes islámico de Ramadán, desde antes que salga el sol hasta que se ponga, sin consumir ningún tipo de alimento, agua o mantener relaciones sexuales. La obligación aplica a personas adultas sanas y exonera a mujeres embarazadas, menstruando o enfermas. 4. Dar la caridad obligatoria o zakat, el cual consta del 2,5% de las ganancias anuales al pobre o persona en necesidad que se tenga más cercano, de preferencia los huérfanos y viudas. 5. Realizar al menos una vez en la vida, la Peregrinación o Hajj hacia la ciudad santa de Meca en Arabia Saudita. La obligación se aplica a personas que tienen la posibilidad tanto económica como de salud para realizarla. Mientras el profeta Muhámmad (que la paz y bendiciones de Allah sean con él) vivía, no existía en realidad alguna importante división. Muhámmad (pbsce) poseía un talento nato para mantener la unidad dentro de la ummah (comunidad), de tal manera, que resultaba impensable imaginarla en discrepancias que no se solucionaran más que con la piadosa, justa y sabia intervención del profeta. El profeta era el gobernante por excelencia, el cual delegaba en sus sahabas (compañeros más cercanos y de más confianza) las labores de administración en la incipiente nación. Luego de la muerte del profeta, se produjo el principal cisma dentro de la comunidad al tener que decidir quién ocuparía el cargo de gobernante. Mientras que su gran mayoría exigía que fuera el suegro del profeta Abu Bakar quien debía gobernar puesto que era su mejor e inseparable amigo, el resto, pensaba que el sucesor debía ser Ali, el yerno del profeta. De esta manera, fue como los que apoyaban a Abu Bakar (la mayoría) le designaron como tal y de ahí en adelante, serían conocidos como sunnitas o seguidores de la sunna (la tradición del profeta). Los sunitas se clasifican en cuatro grandes escuelas: Máliki, Hánafi, Sálafi, Hámbali; que mantienen diferencias relativamente mínimas de criterio en la interpretación del sagrado Corán y los dichos (hadices) o sunna. El otro grupo es conocido como los shías (secta), quienes siguen los cinco pilares del Islam aunque mantienen diferentes ritos que los sunitas, tales como la manera de rezar, peregrinaciones extra y líderes religiosos llamados Ayatolás. Algunos de los shías tienden a autoflagelarse para recordar el sufrimiento del imam Alí cuando fue asesinado por sus enemigos. Con el transcurso del tiempo y la llegada de la modernidad así como del avance acelerado de la fe, han surgido diferentes líneas de pensamiento a las tradicionales, abarcando tanto a moderados y contemplativos como a fanáticos extremistas. Entre ellos podemos encontrar a los que se autodenominan o son llamados: super sálafis, wahabis, takfiris y sufíes. Los sufíes son musulmanes que se concentran en la adoración casi exclusiva al nombre de Allah y al profeta Muhámmad, se reúnen en tariqas, es fácil reconocerlos por sus bailes con ropas blancas en las que danzan en círculos en una especie de trance. La gran mayoría son completamente inofensivos aunque dentro de sus ramas, algunos han tomado posturas fanáticas que llegan al grado de afirmar que ¨toda la creación fue hecha por Allah, única y exclusivamente para esperar la llegada del profeta Muhammad, el mejor ser humano que ha existido y existirá sobre la faz de la Tierra”. Los super sálafis son la línea ultraortodoxa del Islam. Aseguran que son los únicos que siguen al profeta y a sus compañeros los sahabas. Rechazan, condenan y repudian lo que ellos consideran cualquier tipo de innovación a la religión, llegando a negarse a utilizar medios tecnológicos y todo lo que según ellos indique que se está alterando la tradición del profeta. Los wahabis, son los musulmanes que siguen, imitan y enarbolan la bandera árabe como supremacía. Suelen vestirse y adquirir las mismas costumbres que ellos y consideran a Occidente como el gran Shaytán a quien es necesario derrotar. Aunado a ello, tienden a odiar a los judíos y promover la animadversión hacia los mismos. Los takfiris, son aquellos musulmanes que se consideran por encima del resto en cuanto a conocimiento y piedad. Se han adjudicado la autoridad y capacidad para juzgar, condenar todo lo que no sea islámico o a musulmanes que no se apeguen a sus reglas y gustos. Pasan emitiendo fatuas de acuerdo a sus criterios, odios y necesidades. Son estos tres últimos grupos quienes suelen militar en grupos extremistas tales como ISIS, EI o ser reclutados por gobiernos occidentales cuando desean que alguien haga el trabajo sucio por ellos.

jueves, 26 de junio de 2014

¡Feliz Ramadán musulmanes hipócritas!

Se aproxima el sagrado mes de Ramadán y tal y como es costumbre, seremos testigos de cómo comenzaremos a salir de nuestros cómodos lugares, como una gran plaga, los millones de musulmanes que solamente por este mes nos acercamos a las mezquitas, luciendo trajes de gala, pintando nuestras casas y adornando pueblos y ciudades con farolitos, lunas y estrellas en la más aparente devoción. Cada noche, después de romper el ayuno y llenar nuestros estómagos hasta el hartazgo, lloraremos emocionados al escuchar la recitación del sagrado Corán exhortándonos a ser mejores cada día. Muchos imames y sheikhs, inmediatamente después de celebrar el salat atarahuí, regresarán a sus casas a golpear y gritar palabras soeces a sus esposas, muchas de las cuales, se encontrarán en estado de gestación, mientras que algunas directivas de mezquitas, las acusarán a ellas de ser las provocadoras de la furia del pilar de la comunidad y las echarán a la calle, pero solamente actuarán después de que termine el mes de ayuno, para poder cumplir tranquilamente con el cuarto pilar de nuestra fe. Otros sheikhs, no enviarán el aporte económico para los hijos de sus divorcios, los obligarán a mendigar y vivir en la miseria, pero harán llorar de emoción a su público de cada viernes, cuando los escuchen ofreciendo su discurso durante el jumoa. Una gran mayoría de piadosos musulmanes, continuaremos culpando y achacando de todos nuestros males, perversidades, omisiones y descaro a los judíos, a los sionistas y a los infieles por venir a corrompernos a nosotros, víctimas inocentes y justas con los que no son como nosotros. Destinaremos la caridad obligatoria para ayudar a cualquier musulmán, aunque sea un degenerado, delincuente e irresponsable y seguiremos ignorando a los más pobres de entre los pobres que tengamos más cerca, aunque sean las mejores personas sobre este planeta, ya que al ostentar el indigno título de káfires corremos el grave peligro de que nos contaminen con sus innovaciones y extrañas maneras de adorar a Dios, aunque las mismas puedan ser mejores que las nuestras. Las mejores musulmanas, llenarán y compartirán en las redes sociales miles de fotografías de los festines, recetas y manjares que preparán durante el sagrado mes, olvidando cómo muchas personas pasan todo el año ayunando a la fuerza, violando de nuevo el mandato de evitar la ostentación para no herir los sentimientos ni la susceptibilidad de los que menos tienen. Los árabes, palestinos y cualquier musulmán adinerado que haya emigrado a tierras extrañas, criticaremos a los sucios, ignorantes y pecadores cristianos de países subdesarrollados, en donde nos hemos arraigado, humildes personas a quienes esclavizamos y pagamos salarios de hambre para aumentar nuestras fortunas, entonces, solamente después de ello, daremos llenos de júbilo el 2.5% de las ganancias obtenidas en casinos, ventas de carne de cerdo y licores. Otros, los más afortunados, tendrán hasta cuatro esposas a las que puedan mantener para jactarse ante la comunidad de su elevado estatus social y su potencia masculina, en vez de ayudarle a algún buen hermano pero de escasos recursos económicos para que al menos pueda tener una sola y crear un mundo más justo y equitativo. Algunos más les propondrán a sus esposas que realicen una especie de relación cooperativa en las que ellas sean las que los mantengan a ellos para superar así el ejemplo y devoción de las esposas del profeta. Muchas musulmanas seguiremos sosteniendo que el hijab es nuestra vida y lo convertiremos en un fetiche, algunas continuaremos asegurando que el niqab y la burka es la ropa más cómoda para no ser molestadas y que preferimos morir antes que quitarlo, algunas otras afirmaremos inclusive, que podemos dejar a nuestra familia morir de hambre tranquilamente y esperar el Paraíso alegremente, con tal de no desempeñar funciones en las que haya que mezclarse con varones extraños a nuestra familia. Luego en casa, tendremos sexo virtual con cualquier musulmán que nos proponga matrimonio, porque, no podemos negarnos a realizar los deberes que como esposas musulmanas tenemos que cumplir y mucho menos arriesgarnos a abandonar a alguien que nos chantajea con publicar las fotografías y videos eróticos grabados en horas de intenso amor incondicional. La mayoría de nosotros, seguiremos afirmando que somos la mejor comunidad sobre el planeta y estaremos rebosantes de alegría al obsequiar las sobras del cus cus y del humus a algún harapiento. Nos olvidaremos de nuevo que mientras haya una sola persona con hambre o en condición de injusticia en el mundo, nos hemos convertido en lo que tanto criticábamos, en lo que más odiamos, en payasos indiferentes. Catalogaremos cualquier tipo de música como pecado, sea o no de adoración, prohibiremos las fotografías, el avance de la tecnología y las ciencias alegando que son costumbres ajenas a nuestra fe aunque Allah nos haya insistido en buscar el conocimiento y la moderación. Alargaremos la lista de acciones que nos sacan del Islam, buscaremos a hermanos musulmanes de bajos recursos económicos o sin títulos universitarios para que traduzcan libros y textos, luego, les pagaremos salarios inferiores al mínimo y las obras aparecerán que fueron traducidas por nosotros, llevándonos todos los créditos, mientras que los verdaderos traductores se sentirán en deuda eterna con personas tan honestas y piadosas como nosotros, que pensamos en darle un trabajo digno a gente que no tiene posibilidad de triunfar por sí misma. Pasaremos largas horas ofreciendo charlas de motivación sacando y repitiendo frases del sagrado Corán, explicando lo que es el verdadero Islam y ¡cobraremos por ello! Usaremos la mano izquierda para lavarnos cuando vamos al baño, negándonos a usar papel higiénico, comeremos con la mano derecha y lameremos nuestros tres dedos para no usar cucharas o tenedores, evitando así imitar a los incrédulos, pero usaremos todo nuestro cuerpo para utilizar los medios de comunicación inventados por ellos, lo descalificaremos todo y olvidaremos que Allah nos sentenció que el Islam vino para facilitar las cosas y no para complicarlas. Bañaremos de oro, piedras preciosas, mármoles y plata extraídos por medio de trabajadores esclavos musulmanes todas nuestras mezquitas, las fabricaremos tan grandes que nunca se verán llenas, nunca serán suficientes. Convertiremos en hoteles nuestras mezquitas, solamente cuando el huésped sea algún adinerado árabe, para que al aportar una generosa donación, nos permita ampliar las instalaciones y a los indigentes les negaremos la entrada porque es prohibido dañar las alfombras con algún tipo de suciedad. Insistiremos en que las oraciones del día viernes deben ser llevadas a cabo solamente en idioma árabe aunque nadie lo entienda porque el país en el que vivimos habla otro idioma y ¡nos haremos entonces millonarios cobrando por enseñar el bendito idioma en el que Allah nos obsequió Su Revelación! Seguiremos burlándonos, descalificando y menospreciando a cualquiera que no practique nuestra fe, pero diremos que los fanáticos son ellos. Los hombres que memorizaron el sagrado Corán, se abstendrán de complacer a sus esposas mientras tienen relaciones sexuales, para evitar así el terror que implica ensuciarse la misma boca con las que recitan el Corán completo, negándoles el derecho de que ellas conozcan el verdadero placer sexual, pero viajarán a países en los que se liberarán pagando por prostitutas, consumiendo pornografía y regodeándose con la zoofilia. Muchos de ellos, se convertirán al Islam con la idea de sexo desenfrenado con 4 mujeres al mismo tiempo o con la obsesión de romper hímenes de jovencitas sin estrenar, mujeres a las que podrán moldear a su imagen y semejanza. Los varones más religiosos usarán la recitación del sagrado Corán y los hadices de nuestro amado profeta, como arma de seducción masiva para atrapar a las nuevas e incautas musulmanas que deslumbradas por el recuerdo de los cuentos de Las Mil y Una Noches o la Telenovela El Clon, esperan encontrar a un guapísimo jeque árabe que la llene de joyas, oro y muchísimo amor. Nos casaremos sin conocer a nuestros prometidos por temor a fornicar y a tener algún encuentro indebido, lo cual nos hará caer en matrimonios con parejas psicópatas y agresoras y muchas de nosotras, moriremos felices porque pensamos que así lo quiso Allah. Esconderemos los relatos del profeta en los que nos recalcó que le hiciéramos caso solamente en asuntos de fe porque en los demás aspectos de la vida era un humano como cualquier otro y por lo tanto, estaba sujeto a error. Llegaremos a decir que toda la creación fue hecha única y exclusivamente esperando la llegada de Muhámmad, lo pondremos siempre en el primer lugar en el que él nos advirtió que no le colocáramos nunca. Evitaremos a toda costa ocupar puestos políticos por mera desidia y evitar cualquier tipo de responsabilidad, pero luego nos quejaremos de las leyes que nos imponen alegando injusticia total de quienes nos gobiernan. Inventaremos la pena de muerte para nuevos crímenes, tales como la homosexualidad, no rezar o apostatar a pesar de que en el Corán no están castigados de esa manera. Nos adjudicaremos el honor y derecho para juzgar y condenar severamente a los que no pequen como nosotros. La comunidad islámica que asegura tener como líder y califa al Mahdi, lo mantendrá en los mejores hoteles del mundo, limusinas y gran cantidad de guardaespaldas, le pedirá a sus miembros realizar grandes esfuerzos económicos más altos que el porcentaje para el zakat por amor a Allah y a la religión, para mantenerle su lujosísimo estilo de vida, los sacrificios en nombre de la fe serán única y exclusivamente para los fieles de menor rango. Alejaremos a los mejores y más sensatos elementos que han acogido nuestra fe, cuando logren comprobar aterrados, que el Islam se encuentra en decadencia y en la era del peor de los oscurantismos. Y así continuaremos manipulando las escrituras a nuestro antojo, orgullosos de cómo profesamos nuestra fe. Que Allah nos ilumine para evitar que el Islam siga convirtiéndose en el mejor caldo de cultivo para psicópatas, fanáticos y enfermos mentales. ¡Feliz Ramadán a todos los musulmanes que al igual que yo, somos solamente sepulcros blanqueados!

martes, 4 de marzo de 2014

Charla sobre bodas islámicas en la Universidad Latina.


Ayer estuve ofreciendo una charla sobre las bodas islámicas a un grupo de estudiantes de la Universidad Latina. Una experiencia muy agradable.

Musulmana? -Por supuesto. Sumisa? -Solo a Dios.


Hace trece años, tomé una decisión que cambió mi vida para siempre: leí el sagrado Corán por completo. Inmediatamente después de leer el sagrado Corán, leí la biografía del profeta escogido por Dios para enviar Su Mensaje a la humanidad, Muhámmad (que la paz y bendiciones de Dios sean con él). Lloré y reí con su ejemplo de vida. Quedé fascinada con la sabiduría, fortaleza y debilidad que como hombre nos mostró sin temor a ser catalogado como débil por mostrar misericordia con mujeres, niños, ancianos o incluso con sus más acérrimos enemigos; temor y sufrimiento con las injusticias o su gran capacidad de estratega en los diferentes conflictos bélicos a los que fue obligado a participar por defender a los suyos. Luego procedí a leer varios libros con muchos de los relatos (hadices) del profeta Muhámmad, en los cuales despeja dudas, enciende luces con respecto a las dudas que presentaban los creyentes ante diversas situaciones de la época y nos muestra principalmente su modo de vivir. Decidí por mí misma, sin coacción alguna, que el Islam (sumisión a Dios) sería de ahí en adelante mi fe y estilo de vida. Confieso que pequé de ingenua al entrar en una fe basada directamente en La Revelación, suponiendo que el resto de los musulmanes lo vivían de la misma manera. He conocido de todo, desde gente muy buena, hasta lo peor de lo peor entre mis hermanos. Algunos de los mejores, se quitan el bocado que estén comiendo o las prendas que llevan puestas para obsequiarlas generosamente y sin esperar recompensa o agradecimiento alguno hacia los más necesitados. Otros son capaces de defender hasta con su propia vida a cualquiera que se encuentre en peligro, sea musulmán o no. También he sido testigo de los que lloran con el dolor ajeno, respetan a sus padres e hijos y se olvidan de sí mismos con tal de agradar a nuestro Dios, los más pacíficos y sumisos de todos. En nuestra comunidad islámica también encontramos fácilmente a los depredadores y psicópatas sexuales que se mimetizan entre los mejores musulmanes, andan a la caza de sus próximas o nuevas víctimas (sobre todo recién conversos), vestidos con un falso traje de religiosidad exagerada y ostentosa para dar rienda suelta a sus más bajos instintos, sobre todo sexuales; encontramos por doquier a los mal llamados "sabios" que manipulan las sagradas escrituras pagados por diferentes intereses políticos para agredir de cualquier manera a los más débiles o sostener sus régimenes dictatoriales dentro del status quo que han impuesto para evitar que la población llegue a sublevarse. Sin embargo, y gracias a Dios por ello, me he encontrado y casi sin querer o buscarlo, con una parte de los musulmanes que no cree a pie juntillas en todo lo que los sabios, sheikhs y auto-proclamados líderes nos hacen pensar que es lo correcto. Tal vez no sean muchos, pero crean una gran diferencia por lo cual fácilmente son tachados como desviados, creadores de fitnah (división) y hasta incrédulos. Entre los más atacados se encuentran los defensores de los derechos de la mujer, esas que son golpeadas día con día y a toda hora, quemadas con ácido o acusadas de adulterio cuando han sido víctimas de violación por no contar con testigos suficientes que hagan valer su palabra. Los que denuncian la pederastia, el abuso sexual o las condenas a muerte fortuitas, así como juicios sumarios que se desarrollan sin el mínimo de requerimientos estipulados en la Sharia (ley islámica). ¿Y qué decir de las nuevas condenas como por ejemplo la pena capital por practicar el lesbianismo, la sexualidad o simplemente no rezar? Después de haber experimentado en carne propia el abuso físico, psicológico, sexual y patrimonial por parte de este tipo de vividores de la fe, comprendí que la única manera de salvar nuestra religión es dejar de lado el estereotipo de que el musulmán debe ser "sumiso" y "guardar las faltas del otro" (una clara manipulación de los relatos del profeta para evitar que la víctima se defienda o denuncie), ya que ello crea una degeneración que solamente afecta a los más vulnerables. Decidí entonces que mi sumisión es única y exclusivamente a Dios, porque el Mensaje de Dios es claro, sin interferencias, ni complicaciones, mientras que la interpretación que le dan las personas están como todo lo humano, sujetos a error. Por eso me convertí en una de ellos, en esos parias que logran hacer que los fanáticos, prepotentes y sabelotodos monten en cólera instantáneamente, con un aliciente y condimento extra: ser mujer. Tal parece que ser mujer es ya un pecado y descalificación instantánea para emitir opiniones, estudiar o pedir igualdad de condiciones en un mundo gobernado por una sociedad machista y patriarcal. Ser considerada creadora de división y el hazmerreír de los verdaderos innovadores del Islam (puesto que el profeta Muhámmad jamás maltrató o menospreció a nadie) lo siento más que una sentencia, un gran orgullo y responsabilidad. Aunque no seamos muchos, espero que sigamos creciendo y que realicemos un cambio, el cambio, del cual espero que salgamos todos victoriosos y beneficiados, si Dios quiere. "Allah no perdona que se le asocie nada, pero fuera de ello perdona a quien Le place". Sagrado Corán 4:48. Rashida Jenny Torres Musulmana Costarricense